Santa Sangre (1989) de Alejandro Jodorowsky se inscribe, definitivamente, dentro del cine de lo surreal sin concesiones. Por cierto, ¡qué cagado es ver una película mexicana hablada en inglés!, notable la mano del productor Claudio Argento (Dario's brother), pues como en toda buena -y mala- cinta italiana (coproducida) no se grabó el sonido directo, -aunado a que el de la copia que proyectaron era muy chafa- dandóle ese aire de "distancia" al espectador respecto de la historia contada en pantalla. Seguramente sacudió muchas buenas conciencias en su momento, pues a caballo entre el melodrama mexicano y el giallo italiano, la cinta alcanza distintos niveles que, sin duda, lo dejan a uno bien pe(rplejo). Ya no es la psicodelia de El Topo (1968), aunque nuevamente se cuele por ahí el rollo religioso -y de qué manera. A partir del culto a una martir: la pequeña Lirio mutilada y violada, cuyo testimonio yace en una de esas estampas tipo "milagritos", y cuya cabeza del mismo es la sacerdo-trapecista Concha (Blanca Guerra, como siempre, guapísima). No obstante, su hijo Fénix (Axel jodorowsky) es el protagonista de la historia que, en parte, fue inspirada por el caso de Goyo Cárdenas, el asesino serial de los 40. Así es como el realizador nos sumerge en un México de los circos, de la lucha libre, de la vida nocturna, -para acabar pronto- de lo surreal. De inicio, la toma aérea que abre sobre el centro histórico,es impresionante, ya que ni desde la Latino se aprecia el folclor de nuestra ciudad como lo retrató el cinematógrafo Daniele Nannuzzi. Luego, la fijación que debía -no sé si todavía- tener el director por los rucos obesos y castrados (es eso freudiano o jungiano) -who cares?- previo funeral de un elefante, cuyo cortejo funebre llevará sus restos a una barranca donde los hambrientos pepenadores se dan tremendo festín (¿o sería el antiguo tiradero de Santa Fe?)... Niños Down pervertidos por un padrote de quinta conviven con el antihéroe en cuestión, en un mosaico de personajes que bien podría rayar en lo caricaturesco - que a veces sucede-, no obstante; uno se queda de "neto, si así es". Nunca antes había visto un relato gótico, situado en la capital, que no se clavará en copiar las fórmulas europeas, aquí, creo que simplemente el también artífice de La Montaña sagrada (1973) optó por la universalidad; sin perder de vista la cuestión cultural (o sea ¿cómo?)- who knows? (jaja, very funny of me, isn't?)
A Candy colored clown
In Dreams - Roy OrbisonAcuff Rose and Opryland Music (BMI)Copyright 1963 Monument Record Corp.
A candy colored clown they call the sandman/Tiptoes to my room everynight/Just to sprinkle stardust and to whisper/Go to sleep, everything is alright/I close my eyes then I drift away/Into the magic night I softly say/A silent prayer like dreamers do/Then I fall asleep to dream/My dreams of you/
In dreams I walk with you/In dreams I talk with you/In dreams you're mine/All of the time with you/Ever in dreams, in dreams/
But just before the dawn/I awake and find you're gone/I can't help it, I can't help it if I cry/I remember that you said goodbye/It's too bad that all these things/Can only happen in my dreams/Only in dreams/In beautiful dreams.
sábado, 14 de julio de 2007
miércoles, 11 de julio de 2007
Cronenberg revisited II
"Death to Videodrome! Long live The New flesh!" dice el protagonista Max Renn (James Woods, magnífico) en la cinta de 1983, cuyo planteamiento, a diferencia de Scanners, va más allá de las habilidades extraordinarias de los seres humanos. Aquí, la tecnología es una extensión del cuerpo humano, o mejor dicho: pretente serlo. El video estaba en su apogeo, aquí en México tardaría un poco (umm) más; pero en Cánada y los Estados Unidos era toda una industria en la cúspide, ya le andaba comiendo el mandado al cine -que no a la TV-, sin duda. A través de un canal "pirata", cuya señal proviene de Pittsburgh, el maniaco-sadomasoquista (sobra decir lujurioso) Renn, un productor televisivo de Toronto, tiene el "placer"de disfrutar de un programa snuff (sí, antes que Tesis y 8mm). No obstante, se dice que, al quedar expuestos a la señal de Videodrome, los televidentes experimentarán alucinaciones y, una vez iniciado el proceso, no hay vuelta de hoja. Involucrado con la locutora Nicki Brand (la ex reina del punk/conejita de Playboy, Debbie Harry) descubrirá la "verdad" detrás del fenómeno que también comprende a la familia O'Blivion y su creencia de que: "the television screen is the retina of the mind's eye".
lunes, 9 de julio de 2007
Cronenberg revisited I
El canadiense David Cronenberg es uno de los pocos realizadores que pueden decir que su cine es de auteur, aun si se ha visto en tratos con Hollywood. Y la verdad es que últimamente anda muy, no sé, ¿inflado? o mejor dicho sus cintas como Una Historia Violenta, que por más que le rasquen, sí, está pasable, pero nomás. Tal parece ser que con ver a Vigo Mortenssen en acción, a la fría y bella María Bello, y a un resucitado William Hurt es motivo suficiente para descoserse en adulaciones para una historia sencilla. En fin, de entre el baúl de curiosidades "orgánicas" descubrí Scanners (1980), algo así como la precuela de Videodrome (1983). Y para ser sincero me gustó un chingo, no importa que en su momento Roger Ebert haya dicho que sus personajes carecen de profundidad -porque es cierto- y que la trama era lo más relevante -pues también-, ya que tiene razón; mas no por eso deja de ser una joyita "cronenberiana" con los temas que tan magistralmente explora el maestro del horror. Al igual que en Videodrome, hay una corporación que realiza estudios sobre fenómenos, en este caso telepáticos, y que está interesada en reclutar a los scanners: personas con habilidades que les permitan ingresar en otros sistemas nerviosos o neurológicos (mentes). El principal interesado es un doctor de nombre Ruth que acaba de agregar a sus filas a Cameron Vale, un vagabundo, el cual le ayudará a acabar con la red de renegados comandados por el maléfico Darryl Revok (ay!, qué mamón). Con la ayuda de la atractiva Kim Obrist, también una scanner, ambos buscarán escapar de la red terrorista de Revok y buscar respuestas a lo que les está pasando a sus semejantes.
miércoles, 27 de junio de 2007
Tragedia china
La maldición de la flor dorada -al igual que las otras dos cintas más recientes de Zhang Yimou- se vale de la espectacularidad de sus escenarios así como de coreografías de artes marciales que distan de ser las de El Tigre y el Dragón en tanto que lucen más "poéticas", por así decirlo, para contar una historia más melodramática de lo que en apariencia es. Ya en Héroe y en La Casa de los cuchillos, el realizador chino abordó temáticas como la de un imperio desmembrado, en la primera; o una conspiración rebelde de gran escala, en la segunda. Basada en una obra teatral de gran prestigio dentro de las letras chinas del desaparecido dramaturgo Yu Cao, La maldición... cuenta con magníficos momentos tanto visual como dramáticamente hablando. Las actuaciones de Chow Yung Fat y Gong Li son un verdadero deleite, lo mismo las escenas -que se les dan muy bien en oriente- como cuando los pregoneros recorren el palacio y dan la hora de la rata, el conejo o la serpiente según sea el caso. Ésta en particular se ve muy a la Lynch, es decir surrealista-sui generis; aunque me late que es un rollo como más para el teatro que al ser trasladado a cine -por un artesano como Yimou- , adquiere tintes y dimensiones impresionantes. Algunas secuencias de guerra me hicieron pensar en Ran de Kurosawa - la cual estoy condenado a ver en video-, sin embargo, al igual que el maestro se inspiraba en los westerns, Yimou parece haber sido influenciado por épicas como la trilogía de El Señor de los Anillos. Seguramente no necesitó de la asistencia de Weta Workshop, pero de que los combates recuerdan a la batalla del abismo de Helm, eso que ni que.
domingo, 24 de junio de 2007
Los años
El viejo dicho de "los años no pasan en balde" encierra mucho de verdad. De hecho es de las pocas cosas de las que podemos estar segur@s. Por mi parte he estado redescubriendo la estética ochentera, que cada vez se me presenta como más lejana y es que estoy creciendo (jaja), mas no envejeciendo. Luego entonces, he aquí a los miembros de U2 mucho antes de que se "fetichizasen" al grado de que Jaime Camil apareciera en una película donde los iban a traer a México (otra vez).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)